Ser resolutivo es, hoy en día, una de las capacidades mejor valoradas, no solo en el entorno laboral, sino también en el personal. Tener la capacidad de sobreponerse a los problemas y encontrar soluciones de manera rápida y eficiente es tremendamente útil para cualquier persona.
Por eso, no es de extrañar que sea una cualidad que se tiene en cuenta a la hora de formar equipos de trabajo. Siempre se quieren cerca personas que, en lugar de bloquearse ante los inconvenientes, sepan salir rápidamente de ellos y encontrar otros caminos y vías alternativas que sean creativas y útiles.
¿Aún no tienes muy claro qué es una persona resolutiva? ¿Quieres saber más o aprender cómo puedes serlo tú? Sea como sea, ¡te invitamos a seguir leyendo!
¿Qué es la capacidad de ser resolutivo?
La capacidad de ser resolutivo a es el conjunto de habilidades que posee y que le permiten dar rápida, y eficientemente, con una solución a un problema concreto. En los entornos laborales se valora muy positivamente que, además de dar con esa solución de forma rápida, se haga con una actitud positiva y con determinación. Esta capacidad, aunque en algunas personas es prácticamente inherente, se puede aprender y desarrollar con diversos ejercicios, técnicas y, sobre todo, enfrentándonos a las situaciones que nos rodean. Contar con una desarrollada capacidad resolutiva nos brinda muchas ventajas, como ya puedes imaginar, tanto a nivel profesional como personal. ¿Imaginas cómo debe ser que las personas de tu alrededor se bloqueen ante un problema y tú sepas rápidamente cómo actuar? Es posible que donde tus compañeros o familiares solo ven desastre y oportunidades perdidas, tú seas capaz de dar con esa pequeña luz que lo cambie todo y sea la solución o vía alternativa que necesitas.Inteligencia resolutiva
Estrechamente relacionada con ser resolutivo encontramos con la capacidad resolutiva encontramos la inteligencia resolutiva, que se desarrolla cuando adquieres dicha capacidad y puedes entenderla y usarla en tu beneficio. La inteligencia resolutiva significa no solo que tienes facilidad para encontrar soluciones, sino también que sabes cómo entender y controlar tus propias emociones, para calmarte y que no te domine el miedo o la inseguridad en los puntos clave. Podríamos ver la inteligencia resolutiva desde un punto de vista más emocional y psíquico. Cuando está desarrollada y entrenada nos puede ayudar a encontrar respuestas a preguntas trascendentales en muchos aspectos. También, por otro lado, es vital para salir de encrucijadas y para lograr vencer a la oscuridad. ¿Te cuesta salir del mar de dudas en el que te has sumergido? Entonces, tener una inteligencia resolutiva entrenada puede ayudarte a ver mucho más allá, a explorar otras opciones y ver la posibilidad donde otros no la verían.¿Qué significa ser resolutivo?
Como venimos comentándote a lo largo del artículo, ser resolutivo implica que una persona no se frena o se bloquea cuando surgen problemas en su vida, sea en el ámbito que sea. Al contrario, una persona que tiene su capacidad e inteligencia resolutiva desarrolladas se preocupará por centrarse de forma eficiente en la búsqueda de soluciones, en lugar de perder tiempo quejándose, viendo el problema desde todas las perspectivas posibles, buscando culpables externos o culpabilizándose a sí misma. Hay situaciones no tan extremas en las que utilizar tu capacidad resolutiva puede beneficiarte en gran medida, pero sí hay otros escenarios que pueden llegar a ser extremos y en los que mantener la calma, alejar el miedo y la inseguridad y tener confianza en lo que haces es primordial. Por supuesto, estas son habilidades que se adquieren junto con una capacidad de resolución óptima. Es importante también que sepas que, aunque te consideres una persona resolutiva, es posible entrenar y aumentar tu capacidad mediante el coaching. De la misma forma, mediante este método y empleando una serie de técnicas, es posible que las personas aprendan a ser resolutivas. No es algo que pueda aprenderse de la noche a la mañana, y tampoco quiere decir que siempre vayas a encontrar soluciones a aquellos problemas que se te planteen. De hecho, hay algunos obstáculos en la vida que realmente no pueden sortearse. Ser resolutivo no implica que tengas la respuesta o solución a todo, evidentemente, pero sí la capacidad para enfrentarte a dichos problemas desde una perspectiva y actitud diferente.¿Cómo saber si eres una persona resolutiva?
Si eres una persona resolutiva es muy probable que actúes de la siguiente forma ante los contratiempos: 1. Sabes identificar los problemas de forma rápida y clara. 2. Cuestionas y buscas la posible causa del problema. 3. No te quedas de brazos cruzados observando el problema y tratando de buscar culpables. Empleas el tiempo en buscar vías alternativas y otros posibles caminos que seguir. 4. No tomas nuevas alternativas ni decisiones a la ligera, sino que valoras los posibles escenarios y actúas en consecuencia, siendo consciente de que fallar también forma parte del éxito y el aprendizaje.Características de las personas resolutivas
No hay unas características establecidas que deban tener las personas resolutivas, pero sí una serie de habilidades o virtudes que suelen ser comunes en todas las personas que han desarrollado esta capacidad. 1. Creatividad Es muy importante la capacidad de ser creativo y de inventar situaciones y objetos de la nada, ya que esta habilidad hará que puedas imaginar posibilidades donde otras personas no las ven. Tendrás una ventaja respecto a alguien no resolutivo en el sentido de que podrás observar el problema desde otras perspectivas. Así, serás capaz de identificar soluciones diferentes e innovadoras que, posiblemente, no se le habrían ocurrido a alguien que no fuera creativo. 2. Tenacidad y constancia Evidentemente, no todos los planes que hagas siempre saldrán bien, de igual forma que no todas las soluciones y vías que encuentres serán finalmente válidas, pero eso no debe hacer que te rindas a la primera de cambio. Otra característica indudable de las personas resolutivas es que no plantean solo una posibilidad, sino que ven muchas más y tienen presente que algunas o muchas de ellas fallarán. La tenacidad y la constancia son fundamentales para enfrentarte a las situaciones de la vida y a los diferentes proyectos que tengas en frente: no te des por vencido y persevera hasta encontrar la opción verdaderamente adecuada. 3. Autosuficiencia y disciplina La autodisciplina es una habilidad crucial para alcanzar el éxito en diversos aspectos de la vida, ya sea en el ámbito profesional, académico o personal. Se define como la capacidad de controlar y regular nuestras acciones, emociones y pensamientos en función de metas a largo plazo, a pesar de las distracciones, tentaciones o dificultades que puedan surgir en el camino. En el entorno profesional, la autodisciplina juega un papel fundamental para lograr un alto rendimiento y alcanzar las metas establecidas. Aquellos individuos que son capaces de mantenerse enfocados en sus tareas y responsabilidades, evitando la procrastinación y la dispersión, suelen obtener resultados destacados en sus labores. La autodisciplina les permite establecer prioridades, organizarse de manera eficiente y cumplir con los plazos establecidos, lo que genera un ambiente de confianza y respeto por parte de los demás.Disciplina y motivación
Además, la autodisciplina está estrechamente relacionada con la capacidad de automotivación. A menudo, enfrentamos desafíos y obstáculos en nuestro trabajo, y es en esos momentos cuando la autodisciplina entra en juego. Ser capaz de mantener la motivación y el enfoque a pesar de las dificultades nos ayuda a superar los contratiempos y seguir avanzando hacia nuestras metas. Aquellos profesionales que poseen un alto grado de autodisciplina suelen encontrar soluciones creativas a los problemas, perseverando hasta encontrar el éxito. La autodisciplina también contribuye a la construcción de una sólida reputación profesional. Las personas que demuestran disciplina en su trabajo suelen ser percibidas como confiables, responsables y comprometidas con su labor. Esta cualidad es valorada tanto por los empleadores como por los colegas de trabajo, ya que fomenta la confianza y fortalece las relaciones laborales. La autodisciplina nos permite mantener altos estándares de calidad en nuestras tareas y cumplir con nuestros compromisos, lo que nos diferencia y nos destaca en el entorno laboral. Desarrollar la autodisciplina no es un proceso fácil, pero es una habilidad que se puede cultivar y fortalecer a lo largo del tiempo. Algunas estrategias efectivas incluyen establecer metas claras y alcanzables, crear un plan de acción, mantener una rutina estructurada, evitar las distracciones, aprender a manejar el estrés y la presión, y buscar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Además, es importante contar con una mentalidad positiva y perseverante, aceptando que los resultados a largo plazo requieren esfuerzo, dedicación y disciplina constante. 4. Optimismo Además de tener tenacidad, es vital que seas optimista porque, por mucho que te esfuerces y te empeñes por que las cosas salgan bien, no siempre será así. Para ser resolutivo debes ocuparte y no preocuparte: enfocarte en las posibles soluciones y no en el inconveniente que tienes delante. Para invertir tu tiempo en trabajar en las opciones, debes ser positivo y ver lo bueno que se puede sacar de cierta situación, en lugar de enfocarte en lo malo que ha ocurrido.
